La maquinaria de vanguardia nos permite alcanzar mecanizados con precisiones altísimas, especialmente si se considera la naturaleza plástica del polímero. La producción incluye materiales para el mercado hiperbárico, electrónica y microelectrónica, válvulas y bridas para altísimas presiones, cúpulas, perforaciones pulidas de profundidad extraordinaria, radioprotección de piscinas de almacenamiento de barras de combustible nuclear, fantomas para la calibración de máquinas radiomédicas, materiales para cirugía maxilofacial, metacrilatos para defensa y aeroespacial, racing y mucho más. Una sala de microscopía y captura de imagen del producto nos permite verificar hasta 300 aumentos la calidad de la ejecución y corregir imperfecciones de pulido que de otro modo serían invisibles al ojo humano.